Muy buenas guapísimas!
Otra semana que se termina,la verdad estas ultimas dos semanas se me pasaron volando y es que cuando estas entretenida el tiempo pasa mas deprisa ¿verdad?. Este finde toca brujear, la casa necesita una limpieza energética, después de eso improvisaremos un poco.
Y hablando de brujear hoy toca post brujeril, un breve paseo por mis oráculos. Vamos a ello!
Los oráculos tienen su origen en las respuestas que las deidades daban a consultas a través de personas, seguro que os suena el Oráculo de Delfos consagrado al dios Apolo. Con el paso del tiempo la idea de oráculo se transformo en una herramienta y dejo de ser un lugar.
Hoy en día hay que diferenciar los oráculos o cartas oráculo, del Tarot, aunque los dos tenga el mismo origen y tengan cosas en común, son diferentes.
Todos los oráculos son diferentes entre si, no hay un numero de cartas especifico, ni organización, ni temática, esto cambia según el autor del oráculo. Los significados de las cartas esta dados por el propio autor y los mensajes suelen ser mas puntuales y específicos.
Mientras que el Tarot tiene un numero de cartas especifico, un total de 78 cartas divididas en arcanos mayores (22) y arcanos menores (56) y hay dos sistemas, uno basado en el tarot de Rider todas sus cartas tienen una simbología y arquetipos especiales y en el de Marsella, que solo los arcanos mayores tiene una simbología especial, los arcanos menores están representados como los palos de una baraja regular sin simbología especial.
Yo tengo dos oráculos, el Oráculo de Luces y Sombras de Lucy Cavendish y el Oráculo de Vidas Pasadas de Doreen Virtue y Brian L. Weiss.